Carla Guadalupe Rodríguez
Víctor Miguel
TEMA: ISSSTE

INDICE:


1.- ANTECEDENTES
2.- NACIMIENTO DEL ISSSTE ¿CÓMO NACIO EL ISSSTE?
3.- EL ISSSTE EN LA ACTUALIDAD
4.- Principales Fondos que Integran al ISSSTE.
5.- SEGUROS, PRESTACIONES Y SERVICIOS DEL ISSSTE.
6.- DE LA INFRAESTRUCTURA DEL ISSSTE.
7.- ESTRUCTURA DE LA LEY DEL ISSSTE.
8.- ESTRUCTURA DEL REGLAMENTO DE SERVICIOS MEDICOS DEL ISSSTE
9.- FUNCIONES DEL ISSSTE
10.- LA IMPORTANCIA DE LA SEGURIDAD SOCIAL Y EL SEGURO SOCIAL EN MEXICO
11.- CONCLUSIONES



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1.- ANTECEDENTES.
En nuestro país, los esfuerzos para conformar un cuerpo sólido de prestaciones, en respuesta a las necesidades de la clase trabajadora, han tenido en el Estado a un promotor consciente de rica tradición histórica.
Durante el tiempo en que Benito Juárez fue presidente de la República, los rasgos distintivos de la seguridad social se concentraron casi exclusivamente en cuestiones de orden asistencial, como el sostenimiento de la Escuela de Ciegos, en 1871, para lo cual el régimen juarista cedió a la institución parte del Ex Convento de la Encarnación y 15% del producto de las loterías.
En el ámbito legislativo, antes de la Revolución Mexicana, no son muchos los antecedentes que den cuenta de intentos formales y organizados de protección a los trabajadores. Hubo no obstante, en los estados de la Federación -México en 1904 y Nuevo León en 1906- leyes muy similares en su contenido, las cuales reconocían los accidentes de trabajo y apuntaban a la responsabilidad patronal en la indemnización derivada de los mismos.
En 1911, Francisco I. Madero incluyó en su programa como candidato a la Presidencia de la República el compromiso de expedir leyes sobre pensiones e indemnizaciones por accidentes de trabajo. Por aquella misma época, el incipiente movimiento obrero se fortaleció con la fundación de la Casa del Obrero Mundial (1912), núcleo aglutinador por medio del cual diferentes corrientes políticas y sociales intentaban incidir en los cambios estructurales de las relaciones entre patrones y trabajadores.
A la caída del gobierno de Madero en 1913, y en su afán de legitimación de un régimen insostenible, Victoriano Huerta presentó al Congreso una propuesta de decreto que recogía inquietudes reales de la clase trabajadora, como la fijación de salarios mínimos y la formación de la Junta de Conciliación, entre otras, pero la iniciativa nunca prosperó, dado lo efímero del régimen huertista.
Durante el turbulento periodo que siguió, las diferentes fuerzas revolucionarias trataron de reglamentar las condiciones de los trabajadores. De esta época destacan las propuestas sobre seguridad social contenidas en el Plan de Guadalupe, expedido en 1913, y las cláusulas y adiciones que en tal sentido se le agregaron el año siguiente.
Es hasta 1917, al promulgarse la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que los derechos de los trabajadores son reconocidos y quedan protegidos con auténtica fuerza de ley máxima.
La Constitución otorgó a la seguridad social carácter ineludible al incorporarla al artículo 123, con la obligación patronal de proporcionar a los trabajadores, pensiones, habitaciones cómodas e higiénicas, escuelas, enfermerías y otros servicios. Resaltó además la obligatoriedad de la capacitación y la prerrogativa de los trabajadores a organizarse para garantizar estos derechos.
Cabe destacar que los empleados de las instituciones públicas fueron los que inicialmente promovieron la integración de agrupaciones con fines mutualistas o de protección social y laboral.
En la década de los veinte del siglo pasado, el crecimiento acelerado de la economía y la consolidación del Estado hicieron necesaria la promulgación de leyes, así como la creación de instituciones que sostuvieran con su estructura los diversos aspectos del bienestar social. Surgió así, por ejemplo, el proyecto de la Ley de Accidentes Industriales (1922), cuya aportación novedosa consistía en prever la creación de una caja de riesgos profesionales.
Además, por ley, algunos empleados gozaban de antemano de garantías de seguridad como fue el caso del Servicio Exterior Mexicano y Correos, y a partir de 1924 la Ley de Organización de Tribunales del Fuero Común del Distrito y Territorios Federales disponía "que los magistrados, jueces y oficiales que no gozaran de fortuna tuvieran derecho a ser pensionados".
Lo anterior, muestra un avance de la previsión social, puesto que marca con una promulgación el primer esfuerzo de aplicación concreta de postulados, ideas, teorías e inquietudes dispersas a lo largo de décadas del México revolucionario.
Sin embargo, persistía el hecho de que un buen grupo de empleados públicos se encontraban al margen de los beneficios de la seguridad social que apenas estaba en proceso de gestación. La preocupación gubernamental por unificar prestaciones y servicios, así como garantizar el acceso a todos los trabajadores del Estado, dio por resultado que el 12 de agosto de 1925 se promulgara la Ley General de Pensiones Civiles y de Retiro.
La finalidad de la Ley era estructurar un sistema en virtud del cual el propio trabajador, con la ayuda del Estado, contribuyera a la formación de un fondo sobre el cual gravitaría el otorgamiento de pensiones y préstamos hipotecarios.
En esta Ley se contemplaban las pensiones por vejez e inhabilitación, y las pensiones para los deudos del trabajador que a causa de sus labores perdía la vida; además se ofrecía la pensión de retiro a los 65 años de edad y después de 15 años de servicio. Asimismo, una vez hecho el pago de pensiones y los gastos de administración del Fondo de Pensiones, se empleaban los excedentes para otorgar préstamos hipotecarios hasta por 5 mil pesos para adquisición o construcción de casa habitación y hasta 15 mil para compra de tierras de cultivo y su habilitación. Los préstamos eran pagaderos a cinco y diez años, respectivamente. Se concedían además créditos hasta por 3 mil pesos para establecer o explotar pequeñas industrias; también se destinaban fondos para la construcción de casas y departamentos para venta y renta a pensionados y funcionarios. La Ley estipuló 9% anual como tasa mínima de interés.
2.- ¿CÓMO NACIO EL ISSSTE EN MÉXICO?



En 1959 se transforma y adiciona el apartado B del artículo 123constitucional, donde se incorporan las garantías que el Estatuto Jurídico de la FSTSE había planteado para los servidores públicos.
El mismo año, con motivo del XXI aniversario de la expedición de dicho Estatuto, en una ceremonia en el Palacio de Bellas Artes, el presidente Adolfo López Mateos anunció que presentaría al Congreso de la Unión la iniciativa de Ley que daría origen al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, la cual fue discutida, aprobada y publicada en el Diario Oficial de la Federación el 30 de diciembre de 1959, por lo que la Dirección General de Pensiones Civiles y de Retiro se transforma, en 1960, en el ISSSTE.
Las palabras con las que se refirió a la Ley el entonces presidente de la República no dejan lugar a duda acerca de la relevancia que para el Ejecutivo tenía la creación del ISSSTE.
La única forma de lograr una eficaz protección social es establecer obligatoriamente la inclusión de todos los servidores públicos en los beneficios de la Ley, pues de otra manera no se protegería a los grupos económicamente más débiles y que más requieren de los servicios que se implantan. En estas condiciones puedo afirmar que queda la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado como una de las más favorables y tutelares en el mundo.
La Ley del ISSSTE se constituía en México como la primera en responder a una visión integral de la seguridad social, cubriendo tanto asistencia a la salud, como prestaciones sociales, culturales y económicas, cuyos beneficios se extendían y se extienden a los familiares de los trabajadores.
En 1960, el ISSSTE amparaba a 129 mil 512 trabajadores, 11 mil 912 pensionistas y 346 mil 318 familiares, es decir, un total de 487 mil 742 derechohabientes beneficiados con las 14 prestaciones que marcaba la nueva Ley.
  1. Seguro de enfermedades no profesionales y de maternidad.
  2. Seguro de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales.
  3. Servicios de reeducación y readaptación de inválidos.
  4. Servicios para elevar los niveles de vida del servidor público y su familia.
  5. Promociones que mejoren la preparación técnica y cultural, y que activen las formas de sociabilidad del trabajador y su familia.
  6. Créditos para la adquisición en propiedad de casas o terrenos y construcción de moradas destinadas a la habitación familiar del trabajador.
  7. Arrendamiento de habitaciones económicas propiedad del Instituto.
  8. Préstamos hipotecarios.
  9. Préstamos a corto plazo.
10.Jubilación.
11.Seguro de vejez.
12.Seguro de invalidez.
13.Seguro por causa de muerte.
14.Indemnización global.
De esta manera, con la Ley del ISSSTE, algunas prestaciones que habían sido complementarias pasaron a ser obligatorias para el Instituto.
El patrimonio del ISSSTE se integró principalmente con las propiedades, derechos y obligaciones que formaban parte de la Dirección General de Pensiones Civiles y de Retiro, así como con sus fuentes de financiamiento.
La organización interna del Instituto en aquel entonces se conformó con dos órdenes de gobierno: la Junta Directiva (con participación del Estado y de la FSTSE) y la Dirección General de la cual dependían tres subdirecciones.
ü Subdirección de Servicios Médicos
ü Subdirección de Pensiones y Préstamos
ü Subdirección Administrativa
ü Contaba además con seis asesorías técnicas, configuradas como departamentos, que auxiliaban a la Dirección General en sus funciones.
ü Departamento de Servicios Sociales
ü Departamento Jurídico
ü Departamento de Arquitectura y Planeación
ü Caja General
ü Auditoría Interna
ü Contaduría General


3.- EL ISSSTE EN LA ACTUALIDAD

Marco Jurídico y Objetivo
El ISSSTE, creado por decreto presidencial el 30 de diciembre de 1959, es un organismo descentralizado con administración, personalidad jurídica y patrimonio propio, éste último conformado por las aportaciones que los trabajadores hacen quincenalmente por dos conceptos fundamentales:
- Fondo de pensiones
- Servicio médico y maternidad
A ello se suman las aportaciones que hace el Gobierno Federal en los mismos conceptos por cada uno de sus empleados. La administración del ISSSTE está presidida por una Junta Directiva, principal órgano rector integrado por cinco representantes del Gobierno Federal y cinco de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, además del propio Director General.
Es facultad del Ejecutivo Federal designar tanto al Director General como al presidente de la Junta Directiva, mientras que los representantes gubernamentales deberán ser los titulares de las secretarías de Salud, de Trabajo y Previsión Social, de Desarrollo Social, de Hacienda y Crédito Público, y de la Función Pública.
La Junta Directiva es la autorizada para nombrar y remover al personal de confianza del primer nivel del Instituto, a propuesta del Director General, sin prejuicio de las facultades que al efecto le delegue.
Este órgano rector aprueba, entre otras cosas, el presupuesto, la orientación programática, la organización administrativa y funcional del ISSSTE y, desde luego, supervisa el gasto, operación y funcionamiento institucional. El operador es el Director General, máxima autoridad administrativa del ISSSTE y responsable directo de su buen funcionamiento.
La personalidad jurídica del Instituto está dotada, como ya se vio, por el acuerdo presidencial que le dio origen; luego se encuentra jurídicamente reglamentado por la Ley del ISSSTE, que es un instrumento jurídico emanado del Poder Legislativo de observancia general que lo faculta para hacer las retenciones respectivas de los salarios de los trabajadores del Estado y lo obliga a proporcionar bienestar social a éstos y a sus familiares derechohabientes.
La organización y funcionamiento del Instituto está regulada por varios instrumentos, así, la Junta Directiva tiene su propio Reglamento, pero el marco normativo de mayor importancia para el funcionamiento de la institución es el Estatuto Orgánico, mecanismo jurídico que determina la forma de organización administrativa y faculta a los diferentes órganos que la integran a desarrollar sus funciones, ya sean médicas, deportivas, culturales, económicas, de investigación o recreación, para conformar el concepto de seguridad social para los trabajadores al servicio del Estado.
Actualmente el ISSSTE ha celebrado convenios con gobiernos estatales y organismos públicos descentralizados para ofrecer seguridad social a sus trabajadores. Atiende a más de dos millones de trabajadores y a más de cuatro derechohabientes por trabajador en promedio, con lo que en este momento son más de diez millones de mexicanos beneficiados.
Porque su principal función es la seguridad social, el Instituto se sustenta en el derecho constitucional a la protección de la salud de los servidores públicos, por lo que está obligado a dar cumplimiento a la Ley General de Salud y a todo el marco normativo inherente a su función primordial.




4.- PRINCIPALES FONDOS QUE INTEGRAN EL ISSSTE.

- Administración
- Ahorro para el retiro
- Médico
- Pensiones
- Préstamos
- Préstamos personales
- Riesgos de trabajo
- Servicios sociales y culturales
- Vivienda
Los fondos son los que cubren el conjunto de 21 seguros, prestaciones y servicios previstos por la Ley del ISSSTE en favor de los trabajadores al servicio del Estado.


5.- SEGUROS, PRESTACIONES Y SERVICIOS DEL ISSSTE.
El ISSSTE ampara y protege actualmente a sus derechohabientes mediante el otorgamiento de 21 seguros, prestaciones y servicios:

1. Medicina preventiva. Garantiza, cuida y preserva la salud de los trabajadores y sus familiares, así como de los pensionados.

2. Seguro de enfermedades y maternidad. Brinda atención médica de diagnóstico, quirúrgica y hospitalaria, así como farmacéutica y de rehabilitación que sea necesaria, desde el comienzo de la enfermedad o embarazo de los trabajadores, familias y pensionados.

3. Servicios de rehabilitación física y mental. Otorga atención a pacientes con algún tipo de enfermedad o discapacidad que afecte al sistema locomotor, así como a pacientes con afección o deficiencia mental.

4. Seguro de riesgos de trabajo. Cubre el seguro cuando ocurran accidentes y enfermedades a las que están expuestos los trabajadores en el ejercicio de su actividad cotidiana.

5. Seguro de jubilación. Garantiza el pago de pensiones a todos los trabajadores que cumplan 30 años o más de servicio y a las trabajadoras con 28 años o más.

6. Seguro de retiro por edad y tiempo de servicio. Pensiona a aquellos trabajadores que cumplan 55 años de edad y que tengan 15 años de servicio como mínimo e igual tiempo de cotización al Instituto.

7. Seguro de invalidez. Otorga este seguro a aquellos trabajadores que se inhabiliten física o mentalmente por causas ajenas al desempeño de su empleo, siempre y cuando hayan cotizado al Instituto cuando menos durante 15 años.

8. Seguro por causa de muerte. Cubre este seguro en caso de deceso por motivos ajenos al servicio, siempre y cuando el trabajador haya cotizado al Instituto más de 15 años, o fallecido después de los 60 años de edad con un mínimo de diez años de cotización.

9. Seguro de cesantía en edad avanzada. Brinda protección al trabajador que decida retirarse voluntariamente del servicio o quede privado de trabajo remunerado después de los 60 años de edad y haya cotizado al Instituto cuando menos 15 años.

10. Indemnización global. Indemniza a aquellos trabajadores que sin tener derecho a ningún tipo de pensión se separen definitivamente del servicio.

11. Servicios de atención para el bienestar y desarrollo infantil. Procura el desarrollo armónico e integral de los hijos de las trabajadoras del Estado en las Estancias de Bienestar y Desarrollo Infantil.

12. Servicios integrales de retiro a jubilados y pensionistas. Garantiza los servicios médicos y prestaciones económicas y en especie a los trabajadores del Estado en retiro.

13 y 14. Vivienda y arrendamiento. Brinda la oportunidad de obtener vivienda digna mediante el arrendamiento o venta de habitaciones económicas pertenecientes al Instituto, además de préstamos hipotecarios y financiamiento en general para vivienda, en sus modalidades de adquisición de casas-habitación, construcción, reparación, ampliación o mejoras a las mismas; así como para el pago de pasivos adquiridos por este concepto.

15. Préstamos a mediano plazo. Apoya la economía familiar a través de financiamiento de préstamos para la adquisición de bienes de uso duradero.

16. Préstamos a corto plazo. Otorga préstamos en efectivo a los trabajadores que por algún motivo requieran de liquidez.

17. Tiendas y farmacias. Contribuye a mejorar la calidad de vida del servidor público y familiares derechohabientes a través de tiendas y farmacias que cuenten con productos de calidad a precios competitivos.

18. Servicios turísticos. Ofrece precios accesibles e instalaciones adecuadas para la recreación.

19. Actividades culturales y deportivas. Atiende las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias como son promociones culturales, de preparación técnica, fomento deportivo y recreación.

20. Servicios funerarios Proporciona servicios funerarios a precios accesibles.

21. Sistema de Ahorro para el Retiro. Aumenta los recursos a disposición del trabajador al momento de su retiro.
6.- DE LA INFRAESTRUCTURA DEL ISSSTE.

ü Población derechohabiente 10,295,082
ü Estancias de bienestar y desarrollo infantil 137
ü Tiendas 265
ü Farmacias 116
ü Velatorios 7
ü Panteones 1
ü Agencias turísticas 38
ü Hoteles y balnearios 2
ü Talleres para jubilados 98
ü Centro Geriátrico 1
ü Centro de convivencia para jubilados y pensionados 1
ü Comedores 11
ü Centros de capacitación 38
ü Centros culturales 74
ü Centros deportivos 9
ü Bibliotecas 61
ü Teatros 2
ü Foro 1
ü Clínicas de medicina familiar 94
ü Clínicas de especialidades 14
ü Unidades de medicina familiar 926
ü Consultorios auxiliares 105
ü Clínicas-hospital 71
ü Hospitales generales 24
ü Hospitales regionales 10
ü Centro Médico Nacional 1
ü Centro de Cirugía Ambulatoria 1
ü Estancia Temporal para Enfermos de los Estados 1
ü Consultorios 5,430
ü Laboratorios 209
ü Quirófanos 293
ü Camas censables 6,778
ü Camas de tránsito 2,986


7.- ESTRUCTURA DEL REGLAMENTO DE SERVICIOS MEDICOS DEL INSTITUTO DE SEGURIDAD Y SERVICIOS SOCIALES DE LOS TRABAJADORES DEL ESTADO



ARTICULOS
CAPITULO I
Funcionamiento de las unidades médicas y el acceso a los servicios de salud

SECCION I
De las disposiciones generales
1 al 5
SECCION II
Del acceso a los servicios de salud
6 al 9
SECCION III
De los servicios subrogados
10 al 12
SECCION IV
Del funcionamiento de las unidades médicas
13 al 19
CAPITULO II
Seguros que otorga el instituto

SECCION I
De la medicina preventiva
20 al 34
SECCION II
Del seguro de enfermedades
35 al 37
SECCION III
Del seguro de maternidad
38 al 42
CAPITULO III
Servicios médicos

SECCION I
De la consulta externa
43 al 52
SECCION II
De la hospitalización, urgencias y atención médica domiciliaria
53 al 73
SECCION III
De la atención farmacéutica
74 al 79
SECCION IV
De los auxiliares de diagnóstico, tratamiento y rehabilitación
80 al 84
SECCION V
De los servicios de donación y trasplante de órganos, tejidos y células, con fines terapéuticos
85 al 95
SECCION VI
De la disposición de sangre humana
96 al 99
CAPITULO IV
Atención médica con motivo de los riesgos de trabajo

SECCION
UNICA

100 al 103
CAPITULO V
Funcionamiento de los servicios de salud

SECCION I
Del escalonamiento de las unidades médicas y de la referencia y contrarreferencia
104 al 111
SECCION II
De telemedicina
112 al 116
CAPITULO VI
Expedición de licencias médicas y certificados

SECCION I
De las licencias médicas
117 al 129
SECCION II
De la expedición de los certificados de riesgo de trabajo, de defunción, de muerte fetal, de salud y de nacimiento
130 al 135
CAPITULO VII
Investigación para la salud

SECCION
UNICA

136 al 143
CAPITULO VIII
Formación de recursos humanos y educación médica continua

SECCION
UNICA

144 al 152


8.- ESTRUCTURA DEL REGLAMENTO DE SERVICIOS MEDICOS DEL INSTITUTO DE SEGURIDAD Y SERVICIOS SOCIALES DE LOS TRABAJADORES DEL ESTADO



ARTICULOS
CAPITULO I
Funcionamiento de las unidades médicas y el acceso a los servicios de salud

SECCION I
De las disposiciones generales
1 al 5
SECCION II
Del acceso a los servicios de salud
6 al 9
SECCION III
De los servicios subrogados
10 al 12
SECCION IV
Del funcionamiento de las unidades médicas
13 al 19
CAPITULO II
Seguros que otorga el instituto

SECCION I
De la medicina preventiva
20 al 34
SECCION II
Del seguro de enfermedades
35 al 37
SECCION III
Del seguro de maternidad
38 al 42
CAPITULO III
Servicios médicos

SECCION I
De la consulta externa
43 al 52
SECCION II
De la hospitalización, urgencias y atención médica domiciliaria
53 al 73
SECCION III
De la atención farmacéutica
74 al 79
SECCION IV
De los auxiliares de diagnóstico, tratamiento y rehabilitación
80 al 84
SECCION V
De los servicios de donación y trasplante de órganos, tejidos y células, con fines terapéuticos
85 al 95
SECCION VI
De la disposición de sangre humana
96 al 99
CAPITULO IV
Atención médica con motivo de los riesgos de trabajo

SECCION
UNICA

100 al 103
CAPITULO V
Funcionamiento de los servicios de salud

SECCION I
Del escalonamiento de las unidades médicas y de la referencia y contrarreferencia
104 al 111
SECCION II
De telemedicina
112 al 116
CAPITULO VI
Expedición de licencias médicas y certificados

SECCION I
De las licencias médicas
117 al 129
SECCION II
De la expedición de los certificados de riesgo de trabajo, de defunción, de muerte fetal, de salud y de nacimiento
130 al 135
CAPITULO VII
Investigación para la salud

SECCION
UNICA

136 al 143
CAPITULO VIII
Formación de recursos humanos y educación médica continua

SECCION
UNICA

144 al 152





9.- FUNCIONES DEL ISSSTE.
Según el articulo 208 de la Ley del ISSSTE:

I. Cumplir con los programas aprobados para otorgar los seguros, prestaciones y servicios a su cargo;
II. Emitir las resoluciones que reconozcan el derecho a las Pensiones;
III. Determinar, vigilar, recaudar y cobrar el importe de las Cuotas y Aportaciones, así como los demás recursos del Instituto, por lo que se refiere al seguro de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez, el entero de las Cuotas y Aportaciones correspondientes, se realizará mediante los sistemas o programas informáticos que determine la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro;
IV. Invertir los Fondos de las Reservas de acuerdo con las disposiciones de esta Ley;
V. Adquirir o enajenar los bienes muebles e inmuebles necesarios para la realización de sus fines;
VI. Establecer la estructura y funcionamiento de sus unidades administrativas conforme a su presupuesto aprobado y el estatuto orgánico que al efecto emita la Junta Directiva;
VII. Administrar los seguros, prestaciones y servicios previstos en esta Ley;
VIII. Difundir conocimientos y prácticas de previsión social;
IX. Expedir los reglamentos para la debida prestación de los servicios y de organización interna;
X. Realizar toda clase de actos jurídicos y celebrar los contratos que requieran los seguros, prestaciones y servicios previstos en esta Ley, y
XI. Las demás funciones que le confieran esta Ley y sus reglamentos.

10.- LA IMPORTANCIA DE LA SEGURIDAD SOCIAL Y EL SEGURO SOCIAL EN MEXICO


Seguridad social y seguro social

La existencia de la seguridad social supone y condiciona al seguro social; el crecimiento del seguro social amplía el marco de la seguridad social. La seguridad es el género; el seguro social, su instrumento. Desde luego, diversas disciplinas como la medicina, ergonomía, economía, estadística y matemática guardan relación con la seguridad y gravan o benefician su desarrollo, dependiendo, en buena parte, de la eficacia del seguro social.
La relación entre seguridad social y seguro social, con sus distinciones, se presenta en el cuadro siguiente:

Seguridad social
Seguro social
Protección al ser humano
Protección a grupos humanos
Cubre todas las contingencias
Cubre determinadas contingencias
Se relaciona con todas las actividades
Se refiere sólo a las actividades que son materia de aseguramiento
El Estado es el sujeto obligado
Se atiende por organismos administradores
Su costo está cubierto por la nación
Su costo se cubre con cuotas
Sólo es socialmente exigible
Genera derechos que pueden reclamarse ante los tribunales
El gobierno estructura programas de protección
Los organismos administradores instrumentan los programas

La seguridad social está vinculada con la satisfacción de necesidades permanentes. La materia y objeto del seguro social lo constituyen las necesidades contingentes, que son condición para satisfacer de manera normal las permanentes. De lo contingente a lo permanente, en gradación; del seguro social por coordinación.
La seguridad social incluye a todos los seres humanos, en beneficio de la humanidad y las sociedades, cualesquiera que sean el lugar y el tiempo de su existencia. El seguro social asume la función particular, no general, sino precisada y referida a grupos determinados, como imperativo funcional, de estructura, de un organismo especializado.
La seguridad social es total, obligatoria y humana. El seguro social es un mecanismo que produce un resultado previo y deseado, como fenómeno técnico objetivo.
La generalidad de la seguridad social, el reconocimiento universal de su propósito demuestra, más que una acción general, una apreciación común y una coincidencia de objetivos. El seguro social responde a fenómenos técnicos objetivos que producen un resultado previsto y deseado; para ello constan de sistemas, presentaciones y organización. Su aspecto particular permite la concreción en los conocimientos, aplicación de políticas y determinación de resultados. El seguro social integra normas jurídicas con autonomía; por esto podemos hablar de un Derecho del seguro social, con instituciones jurídicas propias, exigibilidad de los sujetos beneficiados por la norma para con la organización obligada, y de la institución administradora para con los sujetos públicos o particulares que deben cumplir lo estatuido.

Conceptos

La seguridad social es tan antigua como la humanidad. Me atrevería a sostener que se remonta al momento mismo de la creación, en que el universo y los sistemas de planetas son producto de una armonía de fuerzas.
El seguro social nació a fines del siglo XIX por la acción decidida de los gobiernos europeos, casi al tiempo que se estructura el derecho del trabajo, sin contar con su dinámica. Las publicaciones al respecto son escasas y su vinculación con la legislación laboral persiste hasta nuestros días.
Las definiciones de seguro social y seguridad social que ofrecen los diversos autores, son, en muchos casos, confusas y hasta contradictorias, por lo que debemos estudiarlas con afán de investigación, pero con la debida reserva.
Presentaré dos grupos:

Conceptos de seguridad social
Conceptos de seguro social
No consideran al seguro social
Se refieren tanto a la seguridad social como al seguro social

Para Miguel A. Cordini,13 la seguridad social es el conjunto de principios y normas que, en función de solidaridad social, regula los sistemas y las instituciones destinados a conferir una protección jurídicamente garantizada en los casos de necesidad bioeconomica determinados por contingencias sociales.
Dino Jarach14 la considera como el conjunto de medidas que tienden a asegurar un mínimo de rédito a toda persona, cuando la interrupción o pérdida de su capacidad de trabajo le impidan conseguirlo con sus propios medios.
Marcos Flores Álvarez la entiende como “la organización, dirección de la convivencia económica por los Estados, con el fin de eliminar las causas de perturbación del organismo social, derivadas de la insatisfacción de las necesidades básicas de sus componentes o de su satisfacción de forma lesiva para la dignidad humana”. 15
El objeto de la seguridad social está señalado por Miguel García Cruz16 como la prevención y el control de los riesgos comunes de la vida, para cubrir las necesidades, cuya satisfacción vital para el individuo es, al mismo tiempo, esencial a la estructura de la colectividad, para atender, como dicen Moisés Poblete Troncoso,17 la protección adecuada del elemento humano y ponerlo al cubierto de los riesgos profesionales y sociales, que le permitan una mayor vida cultural, social y del hogar.
De esta forma, la seguridad social nace, como escribe Ramón Gómez,18 de las realidades sociales y de necesidades económicas del individuo, para traducirse en una entidad universal de protección biosocioeconómica; en un sistema general y homogéneo de prestaciones, de derecho público y supervisión estatal, que tiene como finalidad garantizar el derecho humana la salud, la asistencia médica, la protección de los medios de subsistencia y los servicios sociales necesarios para el bienestar individual y colectivo, mediante la redistribución de la riqueza, especialmente dirigida a corregir supuestos de infortunio.19 Las ideas anteriores se identifican con el concepto contenido en el art. 2 de la ley del seguro social (LSS):
Artículo 2. La seguridad social tiene por finalidad garantizar el derecho humano a la salud, la asistencia médica, la protección de los medios de subsistencia y los servicios sociales necesarios para el bienestar individual y colectivo…
La seguridad social se constituye como garantía del derecho humano tanto a la salud como a la obtención de los medios y elementos que permitan el mayor bienestar. La garantía se expresa por medio de:
  • Asistencia médica.
  • Protección a los medios de subsistencia.
  • Servicios sociales.
El objeto de la seguridad social es alcanzar el bienestar individual y colectivo mediante las normas y los principios que regulen los sistemas e instituciones de protección integral, en función de la solidaridad social. Para el logro de su objetico, como afirma José González Gales:
La Seguridad Social emplea los mismos métodos del Seguro, pero su campo de acción es mucho más vasto. La enfermedad, el accidente, la invalidez, la vejez, la muerte, siguen mereciendo su vigilante atención. Pero su vida y debe ser, ante todo y sobre todo, salud, trabajo, alegría, cultivo de la inteligencia convivencia y amor. Y la Seguridad Social se empeña en llevar, hasta donde sea posible, todo eso a cada hogar. Por ello sin descuidar a los enfermos, trata, en primer término, de prevenir la enfermedad: antes que a fundar orfanatos, hospitales y asilos, tiende a dar a los propios padres los medios de sacar adelante a sus hijos, dentro del hogar, haciendo llegar a él, el aseo, la higiene, la abundancia; en suma, las comodidades elementales que contribuyen a mantener la salud física y moral. Y a la concesión de subsidios a los parados que, por supuesto no niega, antepone la obtención de trabajo para todo mundo.20

En esta amplia acepción, como afirma Francisco José Martone, la seguridad social:
…es sinónimo de bienestar, de salud, de ocupación adecuada y segura; de amparo contra todos los infortunios y previsión. Es lucha contra la miseria y la desocupación. En fin, es la elevación de la personalidad humana en todo su complejo psicofísico, amparando a todos los riesgos fundamentales: pérdida de salud, pérdida de capacidad de trabajo (enfermedad, ejes, accidente), pérdida del salario (paro forzoso, invalidez); procurando proteger la integridad fisicoorgánica de los hombres, conservándola o recuperándola, cuando se ha perdido; manteniendo en lo posible la capacidad de ganancia.21
Con base en lo anterior, podemos afirmar que:
La Seguridad Social es el conjunto de instituciones, principios, normas y disposiciones que protegen a todas las personas contra cualquier contingencia que pudieran sufrir y las previene, a fin de permitir su bienestar mediante la superación de aspectos psicofísico, moral, económico, social y cultural.
El tratadista Ángel Guillermo Ruiz Moreno reconoce que:
…ante las confusiones que todo esto provoca –pues pareciera a veces que no hablamos el mismo lenguaje o que abordamos tópicos distintos-, para allanar dificultades y con el objetivo específico de unificar criterios en esta materia de tanta trascendencia nacional y mundial, la propia Organización Internacional del Trabajo (OIT), ha ofrecido al mundo entero en su publicación “Seguridad Social: Guía d educación obrera”, la siguiente definición: “… definiremos la ‘seguridad social’ como la protección que la sociedad proporciona a sus miembros, mediante una serie de medidas públicas, contra las privaciones económicas y sociales que de no ser así ocasionarían la desaparición o una reducción de los ingresos por causa de enfermedad, maternidad, accidente de trabajo o enfermedad laboral, desempleo, invalidez, vejez y muerte; y también la protección en forma de asistencia médica y de ayuda a las familias con hijos”.22
Esta transcripción confirma lo señalado en torno a la seguridad social al tener por objeto la protección a la sociedad, mediante las acciones de política pública. Como veremos, las disposiciones legales en nuestro país alejan esa aspiración.
La seguridad social y el seguro social están indisolublemente unidos. Como afirma Máximo Daniel Monzón, “el seguro social constituye una etapa legislativa y doctrinaria que supera al Derecho del Trabajo y alcanza su máxima expresión en la seguridad social”.23 o como señala Boris Acharan Balv, la seguridad social es “el mecanismo destinado a corregir por medio del Seguro Social, la desigual distribución de la riqueza para asegurar la cobertura de los riesgos a que todos los componentes del grupo social se encuentran expuestos”.24 En este sentido, las leyes del Seguro Social de 1973 y la de 1997 determinan en su art. 4:
Artículo 4. El Seguro Social es el instrumento básico de la Seguridad Social, establecido como un servicio público de carácter nacional en los términos de esta ley, sin prejuicio de lo sistemas instituidos por otros ordenamientos.
Es evidente que el seguro social va conformando un sistema consecuente con la estadística, donde se precisan los elementos esenciales. Mediante la legislación se crea un instituto obligado, facultado para el cobro de cuotas cuyo efecto es garantizar la protección a grupos sociales determinados, que son, en primer lugar, los trabajadores y sus familiares, a quienes otorga los servicios médicos y en dinero.
De lo anterior, podemos concluir:
  1. El objeto de la actividad humana es disminuir elementos de inseguridad. La vida en sociedad sólo puede llevarse a cabo si contamos con los elementos indispensables que permitan la atención a las necesidades mínimas y los instrumentos para mantener y acrecentar los niveles de exigencia.
  2. La seguridad social tiene la pretensión de ser una disciplina jurídica y, por tanto, integrar una disciplina autónoma, para proteger a todas las personas frente a cualquier adversidad y permitir que el ser humano lleve a cabo los objeticos sin mayor limite que el derecho de los demás.
  3. La institución jurídica creada en Alemania a fines del siglo pasado da origen de manera concreta a los seguros sociales, que toman la experiencia de los seguros privados para conformar sistemas de protección. El constituyente de 1916 en México determina la creación de cajas de seguro populares, y la reforma de 1929 reconoce el interés público en la conformación de la LSS.
  4. El seguro social como conocimiento ordenado, sistematizado, permite la formulación de principios; sus normas jurídicas dan lugar a instituciones de Derecho; así es como conforma su autonomía, con claro y limitado ámbito de aplicación.
El seguro social cuenta con un programa técnico elaborado por base en estudios actuariales y económicos, donde toma en cuenta los aspectos siguientes:
  • Una colectividad de cotizantes (patrones, asegurados).
  • El monto de las aportaciones,
  • La precisión de los derechohabientes, destinatarios de las prestaciones (asegurados, pensionados, familiares, dependientes).
  • La protección contra determinadas contingencias que ponen en peligro los ingresos y la salud.
  • La conformación de instituciones públicas que lleven a cabo la administración con base en la estadística para hacer efectivas las cuotas y las prestaciones.
El derecho del seguro social lo defino como:
El conjunto de normas e instituciones jurídicas que se propone la protección de los grupos sociales que limitadamente se establecen en ley, frente a la ocurrencia de ciertas contingencias previamente determinadas, que afecten su situación económica o su equilibrio psicobiológico.

Fundamentos del seguro social
El estudio del seguro social comprende dos grandes campos de conocimiento:
  • Las finanzas
  • Los grupos sociales


1. Mediante las finanzas importa captar recursos y otorgar prestaciones, de tal suerte que los ingresos deben ser suficientes para:
a) Atender las contingencias tuteladas, mediante prestaciones.
b) Los gastos de administración.
c) Las instalaciones necesarias
d) Las reservas financieras que garanticen el cumplimiento de sus objetivos.
Los recursos económicos solo pueden obtenerse de aquellos lugares que cuentan con desarrollo económico estable, para generar ingresos permanentes.
2. Los grupos sociales deben reunir ciertas características, conforme la naturaleza del seguro social:
a) Interés de la sociedad en su atención.
b) Capacidad económica generada mediante ingresos permanentes.
c) Condiciones similares para atender la uniformidad del seguro social.
Por su parte, los organismos administradores que manejan los fondos que son propiedad de los derechohabientes deben estar regulados por principios de:

  • Transparencia
  • Unidad
  • Simplicidad
  • Modernidad
Para el cumplimiento de sus fines, el seguros social debe apoyarse, en mayor o menos medida, en disciplinas que le son conexas. En forma somera, me referiré a las más importantes:
  • La economía permite, mediantes la aplicación de sus principios, el crecimiento horizontal sin descuidar aspectos de calidad, productividad, mercado de los insumos necesarios, así como da las bases para estimar los ingresos y los gastos que pueden efectuarse; considera el desarrollo regional y aprecia los estímulos adecuados.
  • La estadística confiere bases confiables para la operatividad; los índices de frecuencia y de gravedad son la base para estimar costos y prestaciones.
  • La actuaría da solidez y certeza, pues por la dinámica de la ley y de las instituciones, se requiere de una valuación permanente que haga factible determinar bases financieras, como condición para determinar avances, desviaciones y retrocesos.
  • El análisis de las comunidades humanas, con sus elementos integradores compete a la sociología. El estudio de los grupos integrantes de una comunidad hace posible respetar sus intereses, formas de conducta y estilos de vida.


Los principios del seguro social requieren de homologación de las normas legales, lo que no puede lograrse mientras se carezca de una disposición conceptual que ubique lo establecido en el art. 123 constitucional, en el Apartado A, en las fracc. XII, XIV y XXIX, y en el Apartado B, en las fracs. XI, XIII, XIII bis y XIV, así como diversos sistemas que parten desde leyes de naturaleza diversa hasta contratos colectivos de trabajo.
El seguro social debe ser una unidad armónica, en la que sus elementos se entrelacen para integrar un sistema; sin embargo, las distinciones entre los diversos grupos de población a los que protege impide su concreción: trabajadores, con sus matices; servidores públicos, los que se contemplan en el Poder Judicial, las instituciones públicas y privadas de crédito y hacienda, y los integrantes de las Fuerzas Armadas. Esta diversidad contempla las circunscripciones territoriales, Federación, estados o municipios, así como las contingencias y condiciones para el otorgamiento de los servicios.
Los aspectos que el seguro social debe atender conllevan a la adopción de elementos similares. No es válido estimar que en razón a los grupos que se tutelan, por la naturaleza jurídica de la institución o por cualquier otra razón, los principios reguladores y los conceptos s4ean diversos. La naturaleza jurídica del seguro social debía ser la misma, tratándose del Apartado A, del Apartado B del art. 123 constitucional, de los militares, de los institutos estatales o municipales, de los contratos colectivos de trabajo o de determinaciones que otorguen beneficios diversos.
Contar con un sinnúmero de disposiciones diversas entre sí ha dado lugar a conformar sistemas complejos, alejados unos de otros. Para algunos autores las prestaciones médicas son atendidas por seguros privados de gastos médicos mayores, mediante pensiones que van del ultimo ingreso y se incrementan en forma dinámica, algunas veces sin tomar en cuenta el tiempo de prestación de servicios; para la gran mayoría se requiere contar con una edad y tiempo de cotización, con cantidades que apenas alcanzan un salario mínimo.
La resistencia a unificar criterios y coordinar esfuerzos ha resultado demasiado costosa, lo cual se traduce en una reducción de los índices de eficiencia. El intercambio de recursos y experiencias amplía el criterio de solidaridad y propicia la complementación de servicios entre los organismos administradores.
Tan solo en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) las disposiciones de la Ley de 1997. Con sus continuas reformas de 2001, 2004, 2005y 2006, han variado la filosofía. Lo mismo acontece con el Instituto de seguridad y servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Los ordenamientos legales dan un enfoque diverso al permitir, con la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro, que la administración de los recursos de pensiones sean regulados por la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) e invertidos y pagador por sociedades anónimas de capital variable, con intervención de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP); con estas disposiciones, el Derecho Mercantil va desplazando al Derecho Social.
Elementos
A pesar de la complejidad y disparidad de los sistemas, a continuación trataré de presentar los elementos comunes al seguro social; para ello, parto de dos grandes rubros:

  • Los sujetos que forman la población derechohabiente.
  • Los organismos encargados de la administración.
De ahí surgen los tipos de seguro, la obligatoriedad y las cuotas. En nuestro país, los sujetos protegidos por las entidades públicas, encargadas de la prestación de los servicios son los siguientes:
organismos
Sujetos
Instituto Mexicano del Seguro Social
Trabajadores, miembros de sociedades cooperativas, campesinos, no asalariados
Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado
Servidores públicos de la Administración Publica Federal, Congreso de la Unión, Poder Judicial Federal
Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de las Fuerzas Armadas Mexicanas
Miembros del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada nacionales.
Instituto del Fondo Nacional de Vivienda para los Trabajadores
Trabajadores del Apartado A del art. 123 constitucional
Instituto de seguridad de los estados
Servidores públicos de las entidades y los municipios

Sujetos
La población comprendida por los seguros sociales tiene a su favor derechos que puede reclamar ante los tribunales; el termino genérico para distinguir en el de derechohabiente. Además, comprende a las personas que tienen el peso de cumplir la obligación de aportar: registrarse, inscribir, dar avisos de cambios de salario y de baja, y efectuar las retenciones y los pagos. Los derechohabientes comprenden tanto a los asegurados como a sus beneficiarios que integran el núcleo familiar.
Sujetos obligados
La relación que mantienen las leyes de Seguro Social con los ordenamientos laborales imponen a los patrones las principales obligación de cotización. Las leyes del Seguro Social de 1973 y de 1977, en la fracc. II del art. 12, determinan que las cooperativas tienen las obligaciones que se consignan a los patrones. En una situación muy discutible, la Ley de 1977 confiere la facultar al Presidente de la Republica, en la fracc. III de este numeral. De emitir decretos para incorporar al régimen obligatorio a grupos de personas sin precisarlos.
Derechohabientes
Estos sujetos se caracterizan por generar a través de tres aspectos jurídicos relevantes:

  • Cotizan al seguro social por sí mismo y tienen a su favor las aportaciones de los sujetos obligados.
  • Tienen las prestaciones que consigna la Ley.
  • No están condicionados en el ejercicio de sus derechos, pero sí están para recibir las prestaciones.
Los derechohabientes son asegurados y beneficiarios; los primeros, generalmente, son los trabajadores, aun cuando con limitaciones comprende a los campesinos y a los no asalariados; los segundos integran en núcleo familiar a cónyuge, concubino(a), hijos y ascendientes.
Pensionados
Las personas que generan el derecho a pensión deben cumplir los periodos de espera, edad o cierta condición médica, así como el caso de los comprendidos a la LSS y en la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (LISSSTE). Los fondos pensionarios se ubican en cuentas individuales –Administradora de Fondos para el Retiro (Afore) o Pensión ISSSTE- y el pago se confía a una aseguradora privada seleccionada por el pensionado sujeta a dos contratos mercantiles, de renta vitalicia y de sobrevivencia. Esta prestación es generalmente vitalicia, sujeta en nuestras leyes a modalidades, en caso de recuperación de la salud o de reintegro a una actividad laboral.
El monto de la pensión suele ser insuficiente para atender las necesidades mínimas de una persona; su cálculo se hace sobre bases de promedios de los últimos años cotizados y según el monto acumulado en la cuenta individual.

Solidariohabiente
Las leyes del Seguro Social de 1973 y de 1977 incluyen la solidariohabiencia, con prestaciones limitadas al aspecto médico: atención de consulta, farmacia y hospitalaria, para atender a zonas social y económicamente marginadas, que determine el Presidente de la República. Se instrumentaron programas de alcance nacional, hasta llegar a la cifra de atención de 11 millones de personas. Los costos se distribuyen entre aportaciones del Gobierno Federal y los recursos del IMSS determinados por la Asamblea General.
Los beneficiados por estos servicios contribuyen con aportaciones en efectivo o la realización de trabajos personales a favor de las comunidades; no generan derechos a su favor, por lo que se trata de un servicio de beneficencia, que corresponde a la Secretaria de Salud y comité con el llamado “Seguro Popular”.




11.- CONCLUSIONES
Con la elaboración de este trabajo me doy cuenta de que ralamente los fines originales del ISSSTE buscaban el beneficio de los trabajadores, pero sobretodo beneficiar a este gran sector de nuestra sociedad mexicana. Lamentablemente, llevado a la practica no es igual. Somos testigos de como la infraestructura de cientos de hospitales del ISSSTE es de pésima calidad. Desde mi punto de vista es demasiada burocracia la que existe, el sindicato lejos de sumar a esta gran institución creo que le resta.

No es mi intención generalizar, hay hospitales que realmente son de primer nivel, como ejemplo el 20 de noviembre en el Distrito Federal. Por otro lado, considero que si realizáramos una comparación en eficiencia y productividad el IMSS es mucho mejor que el ISSSTE, en rubros como la infraestructura, entre otros, es de mayor nivel y de mayor calidad.

12.- BIBLIOGRAFIA

13 Miguel A. Cordini, Derecho de la seguridad social, Eudeba, Buenos Aires, 1966, p. 0.
14 Dino Jarach, Problemas económico-financieros de la seguridad social, p. 196.
15 Marcos Flores Álvarez, Actas del Primer-Congreso Iberoamericano de Seguridad Social.
16 Miguel García Cruz, La seguridad social, México, 1951, pp. 30 y 33.
17 Moises Poblete Troncoso, El derecho del trabajador y la seguridad social en Chile, Editorial jurídica de Chile, Santiago de Chile, 1949, p. 10.
18 Ramón Gómez, convivencias Interamericanas de Reciprocidad de Prestaciones de Seguridad Social. Contribución a la Tercera Reunión de la Conferencia Internacional de Seguridad Social, México, 1951, p. 9.
19 Eduardo Macías Santos et al., El sistema de pensiones en México dentro del contexto internacional, Themis, México, 1993, p. 1.
20 José González Gales, Previsión social, Academia de Ciencias Económicas, Ediciones Especiales, núm. 11, Losada, Buenos Aires, 1964, p. 119.
21 Francisco José Martone, Seguro social obligatorio, Buenos Aires, 1951, p. 17.
22 Ángel Guillermo Ruiz Moreno, Nuevo Derecho de la seguridad social, Porrúa, México. 1997, p. 42.
23Máximo Daniel Monzón, “El seguro social moderno”, en Revista del Instituto Nacional de Previsión Social, núm. 3, diciembre de 1946, p. 49.
24 Boris Acharan Balv, La evolución de la seguridad social, vol. II de Memorias de Derecho del Trabajo, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, 1950, p. 272.
Ley del ISSSTE